Antes de dar por sentado cómo se cuida una bolsa de red
En la página de cuidado reunimos las dudas que más se repiten sobre el lavado, el secado y el guardado de las mallas de algodón orgánico. Algunas frases que circulan sobre el tema son más estrictas de lo que el tejido realmente necesita, y otras dejan afuera detalles que sí importan con el uso diario.
Agua fría o tibia, no hace falta más
Lavar con agua fría o tibia alcanza para una malla que se usa con granos, frutas o verduras. Las temperaturas altas no mejoran el resultado y desgastan antes la fibra del algodón orgánico.
Secar a la sombra no es un capricho
El sol directo debilita el hilo y puede deformar la red. Colgar la bolsa a la sombra, con los cordones sueltos, deja que el tejido recupere su forma sin tensiones.
Guardar sin nudos apretados
Doblar o colgar las bolsas en un lugar seco y ordenado evita que los cordones de algodón se enreden y que la malla quede marcada. La ventilación natural de la red también ayuda a que los alimentos no acumulen humedad durante el uso.
Revisar costuras y cordones de vez en cuando
Una mirada rápida a las uniones y a los cordones permite detectar desgastes a tiempo, antes de que el contenido se escape en medio de la compra.