El tejido como punto de partida
La apertura de la malla no es un detalle estético. Un tejido más abierto deja circular el aire entre los granos y las verduras, y así se evita que la humedad se acumule adentro. Los cordones de algodón permiten cerrar la bolsa sin apretar el contenido y sostenerla del hombro o de la mochila sin que se derrame. Todo lo que se agrega responde a un uso real: guardar, transportar y volver a usar.